El dirigente mercantil cuestionó al vocero presidencial Adrián Ravier y afirmó que la morosidad refleja la pérdida del poder adquisitivo y el elevado costo del financiamiento.
Alfredo Béliz cuestionó las declaraciones del vocero presidencial Adrián Ravier, quien atribuyó parte del crecimiento de la morosidad a personas que no saben administrar sus ingresos y obligaciones.
El referente mercantil rechazó ese diagnóstico. Sostuvo que el endeudamiento comienza cuando el salario deja de cubrir los gastos básicos, continúa con el uso de la tarjeta para completar el mes y termina agravándose por los intereses.
“Cuando el sueldo se termina antes que el mes, la tarjeta deja de financiar una compra excepcional y pasa a cubrir alimentos y medicamentos. Las familias no están gastando de más. Están sobreviviendo”, expresó.
La discusión, afirmó, no puede quedar reducida a la conducta de quien toma el crédito. Los recargos por financiar una compra, las tasas aplicadas sobre los saldos impagos y el costo de las tarjetas también explican por qué una deuda se vuelve difícil de cancelar. Ese esquema forma parte de lo que Béliz calificó como “usura financiera”.
Béliz relacionó esta situación con la desregulación financiera impulsada por Javier Milei y responsabilizó al Gobierno por limitar las negociaciones salariales mientras aumentan los costos que deben afrontar los hogares.
“La decisión equivocada es frenar las paritarias y dejar salarios que no alcanzan. No se puede empujar a una familia a financiar la comida del mes y después culparla porque no logra pagar”, concluyó.

