“Los tratamientos como el Ozempic están cambiando la vida de personas que viven con obesidad», asegura especialista

Buenos Aires, 8 marzo (NA)– Virginia Busnelli, practica la medicina en el hospital Pirovano y se especializó en endocrinología. Una rama que estudia el metabolismo, el crecimiento, la reproducción y la homeostasis, y que aborda trastornos como la diabetes, problemas de tiroides, obesidad, e infertilidad.

Recientemente, publicó el libro “Obesidad” de Editorial El Ateneo, que propone, con un lenguaje apto para la comprensión de todo público, sin perder rigurosidad científica, una mirada integral, actualizada y didáctica sobre la obesidad, según supo la Agencia Noticias Argentinas.

Una apología a la actividad científica desarrollada en las últimas décadas que deja atrás los prejuicios que acarrearon un planteamiento de la obesidad basado en la cultura y la moral de las civilizaciones. Para Busnelli, “El estigma hacia la obesidad es uno de los prejuicios más persistentes de la historia” y éste es el momento de dejarlo en el pasado.

A continuación, los principales pasajes de la entrevista.

– ¿Qué análisis hace acerca del estigma que persigue a la gente con obesidad?
– El estigma hacia la obesidad es uno de los prejuicios más persistentes de la historia: durante siglos se asoció el cuerpo grande con falta de control, pereza o exceso, mientras que
el cuerpo delgado se idealizó como sinónimo de virtud. Hoy, las redes sociales no inventan
ese estigma, pero sí lo amplifican: convierten la intimidad corporal en espectáculo y muchas
veces habilitan la humillación pública, los comentarios deshumanizantes y la “opinión
médica” sin formación.
Lo más grave es que el estigma no es solo “una ofensa”: es un factor que enferma. Aumenta
la ansiedad, la culpa, el aislamiento, favorece conductas alimentarias desordenadas y aleja a
las personas del sistema de salud. 

– Entiende que existe de parte de la comunidad médica actitudes relacionadas con los términos “sesgo de peso” y “estigma de peso”.
– Sí, y es un punto crucial. El sesgo de peso es cuando, consciente o inconscientemente,
atribuimos síntomas o conductas a “la obesidad” sin evaluar a la persona de manera
completa (por ejemplo: “todo es por el peso”). El estigma de peso es el resultado social de
ese sesgo: el trato despectivo, la desconfianza hacia el paciente, o la idea de que “no va a
adherir”.
No siempre es mala intención: muchas veces es falta de formación en obesidad, falta de
tiempo, y también una cultura sanitaria que todavía premia el mensaje simplista de “coma
menos y muévase más». Pero el efecto es real: peor calidad de atención, diagnósticos
tardíos y abandono de controles.

– ¿Por qué el tejido adiposo es tan importante para caracterizar y definir la obesidad?
– Porque la obesidad no se define solo por “peso”: se define por exceso de tejido adiposo y, sobre todo, por cómo funciona ese tejido. Hoy sabemos que el tejido adiposo es un órgano
endocrino e inmunometabólico: produce hormonas y señales inflamatorias (adipocinas) que
impactan en hígado, músculo, páncreas, corazón y cerebro. Además, no toda grasa se comporta igual. La grasa visceral y la grasa ectópica (por ejemplo en hígado) se asocian mucho más a riesgo cardiometabólico que la grasa subcutánea. Por eso, evaluar cintura, distribución adiposa y complicaciones es tan importante como mirar el IMC.

-¿Cuál es su análisis del correcto tratamiento de la enfermedad?
– El tratamiento correcto es integral, escalonado y crónico, como en hipertensión o diabetes.
Incluye:
 Nutrición (planes sostenibles, no punitivos, adaptados a contexto real).
 Actividad física (para salud cardiometabólica y masa muscular, no solo para “gastar
calorías”).
 Estrategias conductuales y de salud mental (sueño, estrés, relación con la comida,
estigma internalizado).
 Tratamiento farmacológico, cuando está indicado.
 Cirugía bariátrica/metabólica, en casos seleccionados.
La meta no debería ser solo “bajar X kilos”, sino mejorar salud y calidad de vida, reducir
riesgo y sostener cambios posibles.

– Cinturones gástricos e intervenciones quirúrgicas ¿son una solución?

– La cirugía bariátrica sigue siendo una de las herramientas más eficaces que tenemos para el
tratamiento de la obesidad severa y de muchas de sus complicaciones metabólicas como la
diabetes. Sin embargo, es importante entender que no se trata de una solución mágica ni
reemplaza el abordaje integral de la enfermedad.
En cuanto a los cinturones gástricos, actualmente se encuentran prácticamente en desuso.
Con el paso de los años se observó que otras técnicas quirúrgicas ofrecen mejores
resultados y menor tasa de complicaciones a largo plazo. Por eso hoy se utilizan con mayor
frecuencia procedimientos como la manga gástrica o el bypass gástrico, que forman parte
de la cirugía bariátrica moderna.__IP__

– ¿Cuál es su opinión acerca de los tratamientos farmacológicos inyectables similares
al Ozempic y que riesgos o contraindicaciones pueden tener?

– Los avances en biología y en investigación clínica han permitido desarrollar nuevos
tratamientos farmacológicos para la obesidad que han pasado por múltiples ensayos clínicos
en todo el mundo, incluso en Argentina, antes de ser aprobados para su uso. Esto es muy
importante remarcarlo, porque se trata de medicamentos que cuentan con evidencia
científica sólida y con procesos de evaluación muy rigurosos.
Son fármacos que actúan sobre los mecanismos biológicos que regulan el apetito, la
saciedad y el metabolismo. En muchos casos ayudan a restaurar parte de la biología
alterada en la obesidad, disminuir procesos inflamatorios asociados al exceso de tejido
adiposo y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Por supuesto, como ocurre con cualquier tratamiento médico, es fundamental que se
utilicen dentro de las indicaciones aprobadas en el prospecto y bajo supervisión médica.
Deben ser indicados por profesionales capacitados que conozcan bien estos tratamientos y
que puedan evaluar correctamente qué pacientes realmente se benefician de ellos.
Cuando se utilizan de esta manera, en pacientes con indicación, dentro del marco médico
adecuado y como parte de un abordaje integral, estos medicamentos representan una
estrategia terapéutica que está cambiando de manera muy significativa la historia y la vida
de muchas personas que viven con obesidad. #AgenciaNA