La remoción forzada del general evidencia una profunda tensión interna respecto a la estrategia en la guerra, que ya cumple un mes sin resolución definitiva. Fuentes de la cartera de Defensa señalaron que el objetivo es alinear al Ejército con la visión de la actual administración. «Estamos agradecidos por su servicio, pero ya era hora de un cambio de liderazgo en el Ejército», declaró un alto funcionario a la prensa a CBS News.
El presidente Trump advirtió el miércoles sobre un incremento de la violencia si no se alcanza un acuerdo con Teherán en las próximas semanas. El mandatario aseguró que el poderío iraní está «diezmado» y lanzó una dura amenaza sobre el futuro de ese país. «Los haremos retroceder a la Edad de Piedra, que es el lugar al que pertenecen», sentenció el jefe de Estado durante un discurso oficial.
La Casa Blanca analiza una incursión terrestre que incluya la toma de la isla de Kharg y otros puntos estratégicos en el estrecho de Ormuz. Washington mantiene 50.000 efectivos en la zona bajo la urgencia de frenar el alza del precio del combustible en territorio norteamericano. Ante la falta de avances diplomáticos, Trump amenazó: «Golpearemos con gran contundencia todas y cada una de sus centrales de generación eléctrica».

El Pentágono purga la cúpula militar de carrera
El general Christopher LaNeve asoma como el principal candidato para sustituir a George en el cargo máximo del Ejército. LaNeve cuenta con la confianza absoluta de Hegseth, tras su desempeño como asistente militar principal del secretario. Voceros del Departamento de Guerra lo definieron como un líder operativo capaz de ejecutar la política de la administración «sin fallos» y con total lealtad.
La trayectoria de Randy George como asesor del exsecretario Lloyd Austin durante el gobierno de Joe Biden precipitó su caída. Pese a que ese puesto suele ser apolítico, el círculo de Hegseth consideró ese vínculo como una mancha en su contra. El retiro de George se suma a la destitución de más de una docena de altos oficiales desde el inicio de la actual gestión.
La reestructuración del mando alcanzó a figuras clave como el presidente del Estado Mayor Conjunto, el general CQ Brown, y la jefa de operaciones navales, Lisa Francetti. Esta serie de despidos consolida el control de los sectores más duros sobre el Departamento de Guerra. El gobierno busca oficiales que acepten sin cuestionamientos la posibilidad de una escalada terrestre con consecuencias impredecibles en la región.

