El analista político Sergio Berensztein relativizó las disputas internas dentro del gobierno de Javier Milei y sostuvo que las peleas públicas entre dirigentes oficialistas son una consecuencia natural de cualquier estructura de poder. Sin embargo, advirtió que esos conflictos terminan funcionando como una distracción frente a la falta de reformas estructurales profundas en materia tributaria, previsional y económica.
“Las peleas por el poder son inherentes al poder”, afirmó Berensztein, al analizar los enfrentamientos públicos entre funcionarios y referentes libertarios en redes sociales. “No hay ninguna experiencia de gobierno, ni en Argentina ni en el mundo, donde no haya disputas de poder. Son lógicas y en muchos casos positivas”, explicó.
El consultor consideró que existe una tendencia a “exagerar” el impacto de esas tensiones internas y pidió “desdramatizar” la situación. “La política es así, tiene que haber peleas, son útiles”, remarcó por Radio Rivadavia.
Según señaló, las diferencias dentro del oficialismo incluso pueden resultar funcionales desde el punto de vista electoral, ya que permiten ampliar el espectro ideológico de representación. “Muchas veces lo que ves ahí es vitalidad. Son movimientos políticos que tienen facciones ideológicamente diversas y eso te permite establecer estrategias más completas para atraer votantes”, sostuvo.

